M de Mujer

Guía para tu bienestar sexual

Cómo saber si tengo una ITS o una Infección Vaginal

Como saber si tengo una infección vaginal o una ITS

Cuando se lleva una vida sexualmente activa, surge la duda sobre la posibilidad de haber contraído una infección de transmisión sexual (ITS). Esta incertidumbre se puede presentar por la aparición de signos y/o síntomas inusuales, sensaciones extrañas, encuentros sexuales sin protección o la falta de exámenes médicos regulares.

Al buscar información en internet, es común encontrarse con nombres de ITS, signos y/o síntomas, e imágenes que generan incertidumbre, angustia y la preocupación de contraer una de estas infecciones sin siquiera saberlo.

Es fundamental reconocer que muchas ITS pueden ser asintomáticas, lo que las convierte en un riesgo latente y difícil de detectar. La falta de signos y/o síntomas no excluye la posibilidad de estar infectado, lo que resalta la importancia de la educación sexual, el autocuidado y la realización de exámenes médicos constantes para cuidar de tu salud sexual y general.

Para entender la diferencia entre una infección de transmisión sexual y una infección vaginal, primero necesitamos comprender cada una.

 

Infección Vaginal o Candidiasis

Las infecciones vaginales son una de las razones más comunes para acudir al médico, generando millones de consultas anuales. Estas infecciones son provocadas por microorganismos infecciosos, como bacterias o levaduras. 

Los signos y/o síntomas incluyen secreción vaginal con picazón, enrojecimiento, quemazón, y dolor en la vagina y los labios. Los médicos suelen examinar muestras de líquidos vaginales o del cuello uterino para detectar la presencia de microorganismos infecciosos, y el tratamiento varía según la causa. Las más comunes son la vaginitis y la candidiasis.

La vaginitis es un término generalmente utilizado para referirse a las infecciones vaginales, pero también puede describir la inflamación de la vagina o los labios, sin infección. Puede provocar flujo vaginal, malestar, picazón, olor vaginal e irritación, enrojecimiento, picazón o hinchazón de los labios.

Por otro lado, la candidiasis es una infección micótica (causada por hongos) vaginal que causa irritación, flujo y picazón intensa en la vagina y los labios. Afecta a hasta 3 de cada 4 mujeres en algún momento de su vida, y muchas experimentan al menos dos episodios. Aunque no se considera una ITS, existe un mayor riesgo de infección por hongos vaginales al tener actividad sexual regular por primera vez. Además, el contacto entre la boca y los genitales puede estar relacionado con estas infecciones.

El tratamiento para las infecciones por hongos vaginales es efectivo con medicamentos, pero en casos recurrentes, puede requerir un proceso más prolongado que incluye un plan de mantenimiento.

 

Infecciones de Transmisión Sexual (ITS)

Ahora que hemos discutido las infecciones vaginales, es importante conocer las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). Las ITS son causadas por bacterias, virus o protozoos y pueden ser el resultado de actividades sexuales sin protección, incluyendo relaciones orales, vaginales y anales. En algunos casos, el simple contacto piel con piel puede ser suficiente para transmitir una ITS.

Los signos y/o síntomas de estas infecciones pueden incluir secreción inusual, cortes, ampollas, malestar genital, dolor al orinar, entre otros. Es muy importante comprender que las ITS pueden tener consecuencias graves para la salud sexual y reproductiva. Por ejemplo, el herpes genital y la sífilis pueden aumentar el riesgo de contraer el VIH, mientras que el VPH puede generar cáncer cervicouterino y otras complicaciones.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) más de 500 millones de personas son portadoras del virus que provoca el herpes genital tipo 2 (HSV2), y más de 290 millones de mujeres están infectadas con el VPH. Las ITS afectan a la salud sexual y reproductiva y son uno de los cinco principales motivos de atención médica en adultos.

 

Tratamiento y Prevención

Es importante mencionar que las ITS se propagan principalmente a través del contacto sexual, pero también pueden transmitirse de madre a hijo durante el embarazo o el parto. Por esta razón, es crucial buscar atención médica y tratamiento adecuados ante cualquier síntoma o preocupación relacionada con las ITS. 

La prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento son fundamentales para reducir la propagación de las ITS y proteger la salud sexual y reproductiva de todos. Los chequeos de rutina con tu ginecólogo se recomienda realizarlos al menos 1 vez al año, como prevención. Dependiendo del tipo de ITS, el médico puede recetar antibióticos, medicamentos antivirales y antirretrovirales. Algunas infecciones de transmisión sexual requieren un tratamiento de largo plazo. Los signos y/o síntomas de algunas pueden tratarse mediante procesos quirúrgicos o cremas de farmacia.

 

Cómo distinguir entre Candidiasis y una ITS

Como ya lo vimos, la Candidiasis es una afección causada por hongos comunes que afecta tanto a hombres como a mujeres. Es provocada por un hongo llamado cándida, que normalmente es inofensivo. Este hongo prospera en ambientes cálidos y húmedos y se desarrolla cuando hay un desequilibrio en la flora bacteriana.

Aunque la Candidiasis no se considera una ITS, los signos y/o síntomas pueden ser similares a los de una, lo que dificulta identificar qué está causando el malestar genital. Tanto la Candidiasis como las ITS pueden ser asintomáticas incluso cuando hay infección.

Para prevenir la reaparición de la Candidiasis o aliviar los signos y/o síntomas, se recomienda:

  • Utilizar prendas interiores de algodón.
  • No mantener relaciones sexuales hasta que tu pareja y tú hayan concluido el tratamiento.
  • Emplear preservativos para evitar la transmisión a tu pareja.
  • Optar por duchas en lugar de tinas o jacuzzis.
  • Lavado de genitales solamente con agua o productos libres de olores. 
  • Asegurarte de secar adecuadamente la zona después de lavarla.

Prevención de las infecciones de transmisión sexual:

El condón, ya sea interno o externo, es el método más efectivo para prevenir las ITS. Puedes prevenir las infecciones mediante el uso constante y correcto de métodos como el preservativo o las barreras bucales.

Recuerda que si presentas signos y/o síntomas o estás preocupado por tu salud sexual en general, es fundamental realizarte la prueba lo antes posible y acudir con un profesional de la salud que te pueda orientar. 

Si tienes más dudas sobre este tema, también puedes consultar con nuestras consejeras haciendo clic en nuestro botón de WhatsApp.  

 

Infección Vaginal

ITS

Hongo Bacteria, Virus o Protozoo
Puede surgir debido a cambios en la flora bacteriana, irritación, lesiones en la piel, uso de antibióticos, diabetes descontrolada, sistema inmunitario debilitado, embarazo o menopausia. Resultado de actividad sexual sin protección, incluyendo relaciones sexuales orales, vaginales y anales.
La actividad sexual también puede desencadenar o transmitir la Candidiasis. En algunos casos, el contacto directo piel con piel es suficiente para transmitir una ITS.
Los signos y/o síntomas de la Candidiasis pueden incluir:

  • Secreción blanquecina en la vagina o el pene (similar al requesón).
  • Malestar genital, picazón, enrojecimiento.
  • Sensación de ardor o molestia al orinar.
  • Incomodidad o sensación punzante durante las relaciones sexuales.
  • Dificultad para retractar el prepucio en hombres.
Los signos y/o síntomas de las ITS pueden incluir:

  • Secreción anormal en la vagina o el pene.
  • Cortes, ampollas, úlceras o lesiones visibles.
  • Malestar anal o genital.
  • Sensación de ardor o dolor al orinar.
  • Presencia de un olor desagradable.
  • Sangrado fuera de lo común.
  • Inflamación pélvica.
  • Necesidad de orinar más seguido.
  • Dolor en la parte baja del abdomen.
El tratamiento consiste en medicamentos antihongos y cremas que pueden ayudar a aliviar la irritación. Según la ITS que tengas, el médico puede recetar antibióticos, medicamentos antivirales o antirretrovirales.
Con la medicación adecuada, la Candidiasis puede desaparecer en una semana. En algunos casos, la Candidiasis recurrente puede requerir un tratamiento más largo que puede llegar a durar hasta seis meses. Algunas infecciones de transmisión sexual requieren un tratamiento de largo plazo. Los signos y/o síntomas de algunas ITS pueden tratarse mediante procesos quirúrgicos o cremas de farmacia.

Algunas ITS no tienen cura, solo tratamiento.

 

 


Fuentes de referencia:

  • Fundación Mexicana para la Salud A.C. (2011), Guía de prevención, diagnóstico y tratamiento de las ITS, Dirigida a personal de servicios de salud. ISBN: 978-607-7897-09-5
  • Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS (2018) Diagnóstico y Tratamiento de Candidosis Vulvovaginal en Mujeres Mayores a 12 Años de Edad GPC-IMSS-609-19
  • Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS (2009) Guía de Práctica Clínica Diagnóstico y Tratamiento de la Vaginitis Infecciosa en Mujeres en Edad Reproductiva en Primer Nivel de Atención, México. ISBN 978-607-8270-19-4

Compartir

Facebook
Twitter
WhatsApp