Consecuencias de un aborto ilegal o inseguro.

Imagen de Consecuencias de un aborto ilegal o inseguro.

Actualmente en el mundo existe un estigma al hablar del aborto. Esto se debe principalmente al tabú que supone hablar de este tema  gracias a las malas prácticas de aborto ilegal que se han hecho a lo largo de las décadas, mostrando siempre lo peor respecto al tema.

La desinformación y la presión social (que paulatinamente ha ido disminuyendo, gracias a los avances y la aceptación de éste con base en los derechos reproductivos y que cada día existe más información respecto al tema), han hecho que la práctica de la interrupción del embarazo sea,  más bien de carácter clandestino.


Esto ha llevado a las mujeres muchas veces hacia consecuencias fatales y  muchas otras veces a tasas que apuntan al fracaso del aborto con consecuencias irreversibles para la salud.

De acuerdo con cifras de  la Organización Mundial de la Salud (OMS), los procedimientos del aborto ilegal e  inseguro van desde la inserción de un objeto o sustancia (una raíz, una ramilla o un catéter o un brebaje tradicional) en el útero, hasta la ingesta de sustancias dañinas y la aplicación de una fuerza externa provocando daños en el útero.

Debido a que estas muertes o complicaciones se producen tras un procedimiento clandestino o ilegal, el estigma y el miedo al castigo impiden que la información con la que se cuenta hoy en día sea difícil de comunicar y de aceptar.

Las complicaciones del aborto inseguro incluyen la hemorragia, la septicemia, la peritonitis y el traumatismo del cuello del útero y los órganos abdominales.

Una de cada cuatro mujeres sometidas a un aborto ilegal o inseguro, probablemente desarrolle una incapacidad temporal o permanente que requiera atención médica.

Por cada mujer que solicita atención posterior al aborto en un hospital, existen varias que se sometieron a un aborto inseguro pero que no procuran atención médica, ya sea porque consideran que la complicación no es algo seria o porque carecen de los medios económicos necesarios o porque temen al abuso, al maltrato o a una represalia legal.

El riesgo de muerte por un aborto inseguro varía entre las regiones en vías de desarrollo. La tasa de letalidad del aborto inseguro es 460 cada 100,000 procedimientos de aborto inseguro, en comparación con 30 cada 100,000 en América Latina y el Caribe y 160 cada 100,000 en Asia.

Cuando el aborto inducido es realizado por profesionales capacitados que aplican técnicas médicas y fármacos adecuados y en condiciones higiénicas, este es un procedimiento médico muy seguro. Por ejemplo, en los Estados Unidos de América (EE. UU.), la tasa de letalidad es 0,7 cada 100 000 abortos legales.

¿Qué podemos hacer al respecto?

Como bien apuntan las cifras anteriores proporcionadas por la OMS, la mejor arma que tenemos es la información.

Actualmente los procedimientos son altamente seguros y efectivos. Es nuestro deber informar que existen estas alternativas que garantizan la seguridad de nosotras las mujeres y apoyan nuestros derechos reproductivos, derechos que debemos divulgar sin miedo, ni temor a represalias.

Se han hecho avances, y la única manera de erradicar las malas prácticas y los tabúes, es acercando la información por todos los medios posibles.

Sólo así podremos garantizar la seguridad y los derechos de todas las mujeres del orbe.

Es hora de olvidar los miedos y hacer valer nuestros derechos reproductivos.

Estamos seguras de que así podremos tener una mejor calidad de vida erradicar la desinformación, misma que ha costado vidas a lo largo de los años.

Si necesitas más información, no dudes en ponerte en contacto con nosotras; estamos para apoyarte.